El valor de la experiencia

Nuestros empleados más experimentados son un gran valor añadido: aportan visión estratégica a largo plazo, un profundo conocimiento del negocio y mucho compromiso y responsabilidad por lo que resulta primordial que las organizaciones comiencen a plantearse nuevas fórmulas de gestión de las generaciones maduras.

László Andor, Comisario Europeo de Empleo, Asuntos Sociales e Inclusión afirma que “la clave para abordar el reto de una sociedad cada vez más madura está en el envejecimiento activo: animar a los mayores a que sigan siendo productivos, a trabajar más tiempo y jubilarse más tarde, a que se impliquen en trabajos voluntarios una vez jubilados y a que lleven una vida saludable y autónoma”.

 

(Fuente: Beatriz Ardid en http://www.rrhhdigital.com/editorial/111113/)



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