Gestión del agua en ciudades turísticas, con Hidraqua.

OLYMPUS DIGITAL CAMERAEl empleo de lavapiés con agua salobre en las playas de Benidorm y Torrevieja (Alicante) y Cullera (Valencia), tres de los principales destinos turísticos de la Comunitat Valenciana, permitirá durante 2015 el ahorro de más de 120.000 metros cúbicos (120 millones de litros) de agua potable.

Este ejemplo de sostenibilidad es fruto del esfuerzo de esos ayuntamientos y nuestro socio Hidraqua, compañía que gestiona el ciclo integral del agua, para optimizar los recursos hídricos en una de las zonas de España que más déficit presenta.

En la capital turística de la Costa Blanca, Benidorm, Hidraqua estima que se ahorrará durante el presente año alrededor de 69.000 metros cúbicos de agua potable con el uso de los lavapiés «salobres».

En Cullera la cifra se eleva a unos 48.000 y en Torrevieja se cifra en 3.431 repartidos entre los surtidores de las playas de Los Náufragos (354), del Cura (352), Los Locos (1.759) y La Mata (1.000), según los datos proporcionados a Efe por la compañía.

En la ciudad benidormí, en poco más de un cuarto de siglo la mejora de la calidad en la gestión de las redes de distribución ha permitido que, actualmente para una población abastecida que se ha duplicado, se necesite suministrar un 25 por ciento menos de agua que hace 27 años.

La compañía de gestión del ciclo integral del agua dispone de sistemas de información geográfica (GIS) que facilitan el análisis, gestión y consulta de datos asociados a las infraestructuras, así como de un área de telemando y telecontrol para tener información en tiempo real de los parámetros hidráulicos de la ciudad.

De esta manera se pueden adoptar medidas inmediatas ante situaciones de emergencia o determinadas por la variabilidad de la demanda.

En Torrevieja, la instalación de variadores de frecuencia en los bombeos que suministran a determinadas zonas permiten mantener unos niveles de presión predeterminados e independientes de la estacionalidad y, por tanto, de los consumos demandados.

En cuanto al funcionamiento de la EDAR, viene condicionado por la referida estacionalidad tanto en su diseño como en su operación, mientras en lo que se refiere al servicio de alcantarillado, la baja velocidad de circulación del agua en invierno en los tramos donde la evacuación de produce por gravedad, ocasiona la sedimentación de material orgánico.

Esto obliga a la concesionaria de Torrevieja a ser muy exigente con la calidad de los materiales empleados en la construcción de las nuevas redes, evitando la colocación de conducciones susceptibles de ser atacadas por sulfuros y sulfatos, así como el uso de hormigón resistente a estos elementos.

(Fuente: EFE/Hidraqua)



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