CARLOS GINER, GERENTE DE APSA

Hoy entrevistamos a Carlos Giner, gerente de APSA, socio del Círculo y miembro de la actual Junta Directiva.

Háblanos de APSA, Carlos. Objetivos, actividades, empresas que forman el grupo …

APSA es una entidad sin ánimo de lucro declarada de utilidad pública, creada en el año 1962. Este año celebramos nuestro 50 aniversario, y durante todo este periodo, nuestro objetivo ha sido el de mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad intelectual de la provincia de Alicante, ofreciéndoles el mayor apoyo posible a lo largo de todo su ciclo vital.

El crecimiento y la evolución de la asociación han sido constantes y han venido determinados por el espíritu innovador de sus socios y profesionales quienes, con la ayuda de las entidades colaboradoras, han buscado desde siempre la calidad en el servicio para adelantarse a las posibles necesidades de sus usuarios.

En la actualidad, APSA presta servicio directo a más de mil doscientas personas desde los proyectos sociales que tiene en funcionamiento. Sus centros, servicios, programas y centros especiales de empleo se complementan con un objetivo final: proporcionar a la persona con discapacidad intelectual la mejor atención posible para aumentar su calidad de vida y desarrollar al máximo su autonomía.

Actualmente, APSA dispone de una sólida estructura empresarial para generar empleo para personas con discapacidad intelectual. A través de la prestación de servicios de limpieza, jardinería, impresión, externalización de procesos, manipulados o a través de la venta de productos, hemos logrado insertar a más de 200 personas con discapacidad en los últimos 10 años. Esto no sería posible sin los exhaustivos controles de calidad que realizamos en todos nuestros procesos y sin el apoyo de las numerosas empresas que contratan  nuestros servicios.

Como miembro de la Junta Directiva del Círculo, ¿qué mensaje lanzarías a los socios actuales?.

Nuestro objetivo, tal como recoge la Misión del Círculo, es crecer juntos como directivos y contribuir al crecimiento de nuestras empresas a través de la colaboración. Y ese sería el principal mensaje: nuestro éxito, tanto personal en tanto que directivos, como en nuestra aportación a las empresas de las que formamos parte, pasa por la cooperación entre todos los socios, por compartir experiencias, por buscar sinergias entre nosotros y las actividades de nuestras empresas para mejorar el impacto social de nuestra actividad ya que, al final, como decía el profesor Sampedro, la ciencia económica no es sino la realidad social en términos monetarios.

En este sentido, las mesas de trabajo que en estos momentos estamos poniendo en marcha con participación de los socios del Círculo pretenden fundamentalmente eso, aglutinar el conocimiento agregado en la materia objeto de la Mesa y ponerlo a disposición de todos los socios mediante la organización de jornadas, debates, emisión de informes, etc.

Su funcionamiento se basará en la aportación por los componentes de análisis, experiencias, contactos, etc. y el debate y la reflexión conjunta que permita obtener conclusiones útiles para todo el colectivo y por extensión para mejora de la gestión de las empresas de nuestro ámbito.

Innovación, Internacionalización y Relaciones con CEDE, Impacto social de la empresa, Eficiencia empresarial, Financiación, Función Directiva, Relaciones Universidad-Empresa, y Emprendedores, son las primeras que estamos poniendo en marcha y que deben empezar a dar sus frutos a lo largo de este año.

¿Qué razones, en tu opinión, avalan la decisión de los directivos de empresas alicantinas para incorporarse al Círculo?

La función directiva, como todo, está sujeta a cambios constantes.

Desde principios básicos que es necesario respetar para tener éxito a largo plazo, -como la gestión integradora de las personas en la empresa, una orientación clara a los clientes, o la participación activa en el entorno social en que nos desarrollamos-, la adaptación a la situación de cada momento, las tácticas en esa función directiva se mueven con el entorno y con la necesidad de adaptarnos a ese cambio constante.

Y esa adaptación, para que sea realmente útil, es necesario que sea sincera, y aunque la formación continua puede aportar pautas interesantes de comportamiento para momentos inciertos, la realidad es que integramos los cambios cuando los vivimos, cuando los compartimos, cuando vemos realmente sus efectos en nuestra actuación o en la de compañeros en los que confiamos.

Aquí hay buenas razones para formar parte del Círculo: la oportunidad de compartir experiencias, de conocer otras formas de hacer, tanto en gestión de personas como en recursos, clientes u orientación de la actividad.

Sobre ese cambio constante que comentabas, ¿cómo ves la situación económica y social actual?

La coyuntura económica actual pasa por un momento especialmente difícil que afecta de forma directa a empresas y particulares. En lo que respecta al tercer sector, la falta de liquidez de instituciones públicas y privadas, sitúa la actividad de las asociaciones sin ánimo de lucro- más necesaria que nunca en estos momentos- en una situación crítica, llegando incluso a ponerse en peligro su supervivencia.

No obstante, también es posible hacer un ejercicio de optimismo ante esta realidad. Es en estos momentos cuando se hace necesario realizar un exhaustivo autoanálisis tratando de aumentar nuestra eficiencia y competitividad. Las situaciones críticas son el marco perfecto para poner en marcha soluciones creativas, así como para optimizar los recursos y mejorar los procesos.

Igualmente, es necesario transmitir y conseguir confianza en las relaciones comerciales para que vuelva a fluir el crédito, para que volvamos a ver crecimientos en la economía que faciliten la creación de empleo –el más grave de nuestros problemas actuales- para que, como decíamos en la felicitación del Círculo para 2012, comencemos a ver de nuevo salir el sol de la recuperación económica y con ella la recuperación social, la autoestima colectiva, la confianza en nuestras posibilidades agregadas e individuales para salir adelante.

¿Cómo ves el futuro de las políticas de Responsabilidad Social Corporativa ante esta coyuntura?

En el complejo contexto económico actual, la escasez de recursos económicos y el tiempo necesario para invertir en actividades de Responsabilidad Social Corporativa se convierte, para algunas empresas, en la excusa más común para justificar su poca participación en este tipo de actividades. Sin embargo, las políticas de RSC, lejos de ser una moda pasajera o de responder a las inquietudes personales de los empresarios, se han transformado actualmente en parte vital de una estrategia de negocio tan eficaz como necesaria para todas aquellas compañías que quieran avanzar por el camino de la competitividad en los próximos años.

Es obvio que una empresa que no arroje resultados económicos positivos no es sostenible en el largo plazo y que la obtención de este beneficio está sujeta a la confianza que la compañía tenga en el mercado. En el contexto actual, resulta evidente que la confianza de los clientes responde a una exigencia de responsabilidades a las organizaciones, lo que obliga a las mismas a estudiar variables dentro del contexto socio-económico y a actuar implementando mejoras en su entorno.

Cada vez más, vemos que el cliente basa las decisiones de compra no solo en el valor de los activos tangibles de un producto, sino también que valora los intangibles, exigiendo a la organización un comportamiento y unos valores que los directivos deben obligatoriamente escuchar si quieren que sus organizaciones sobrevivan.

Los beneficios que se pueden llegar a obtener de las políticas de RSC son muy diversos y tienen un efecto multiplicador en el valor de la organización a largo plazo: fidelidad de los clientes, diferenciación de la competencia, atracción de talento, etc. En ese sentido tengo plena confianza en que políticas de RSC como planes de igualdad, de gestión de recursos medioambientales, de conciliación y, muy especialmente, de inclusión socio-laboral formarán parte del ADN del tejido empresarial en los próximos años.

Finalmente, en esa recuperación social que comentabas, ¿Qué papel juegan las empresas?.

Un papel muy importante. En primer lugar, como he comentado, en su función de creación de empleo, primer requisito para la estabilidad de las personas y las familias.

Pero además, las empresas tienen una función social implícita que va más allá del desarrollo de su función económica. Me refiero a su compromiso con la sociedad en la que desarrollan su actividad. Y eso por razones de justicia social, por razones asociadas a la necesidad de devolver a la sociedad una parte de lo que la sociedad les aporta.

La solidaridad, el compromiso social, la contribución a la sostenibilidad, a la eliminación de cualquier tipo de exclusión, entiendo que es una obligación que incluso resulta muy gratificante para la empresa cuando la hace con convicción. En esta línea, las empresas que apuestan con firmeza por políticas de igualdad, de inclusión y de responsabilidad social, obtienen a largo plazo innumerables beneficios tanto a nivel interno por generar una identidad unificada entre sus trabajadores  como a nivel externo por transmitir una imagen coherente con sus principios éticos.

En APSA, nuestra dilatada experiencia de más de 20 años ofreciendo servicios realizados por personas con discapacidad intelectual a diferentes empresas, nos ha demostrado que la apuesta inicial realizada por los empresarios se ve altamente recompensada en la generación de valores intangibles y, a largo plazo, en la generación indirecta de beneficios por el incremento del valor social de su identidad corporativa. Y es que, aunque las razones para este compromiso son fundamentalmente de reciprocidad, sin duda también se pueden intuir razones de negocio, asociadas al valor de la marca que al ser percibida como de apoyo al desarrollo social, facilita la disposición de los consumidores hacia los productos de la empresa, en condiciones de mercado, porque saben que están contribuyendo a una propuesta de desarrollo armónico de la sociedad.

En APSA lo tenemos muy claro, con esa lucha contra la exclusión enraizada en nuestro ADN, en el origen, el desarrollo y la finalidad de todas las actividades de nuestro grupo. Gracias a ello, y al apoyo de las múltiples empresas y colaboradores que confían en nosotros y contribuyen a nuestro crecimiento, cada día avanzamos con paso firme a que la inclusión socio-laboral  de las personas con discapacidad sea una realidad más cercana.



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