El puesto de trabajo. El desarrollo profesional (9).

Un elemento fundamental en la productividad a largo plazo de un empleado es su incorporación a un puesto de trabajo correctamente diseñado, completo, rico en contenido y para cuyo desarrollo esté cualificado.

La adecuación persona/puesto es, en este sentido, una responsabilidad importante de todos los que tengan funciones directivas en la empresa. Adecuación, además, permanente, lo que significa que en la medida en que el entorno cambia y la empresa se adapta a esas condiciones cambiantes, también los puestos de trabajo y con ellos las personas que los desempeñan tienen que ir cambiando, incluso anticipando los cambios futuros. Una vez más, la formación permanente de la plantilla se convierte en un factor fundamental de competitividad de las empresas, y eso exige un esfuerzo tanto por parte de la compañía como por parte de los empleados.

No es una cuestión nueva, aunque en los últimos tiempos resulta más clara fundamentalmente por la velocidad de los cambios que imponen las tecnologías asociadas a internet. Pero hace ya muchos años, una excelente amiga, Pilar Aparicio, decía una frase que recogía muy bien una situación entonces incipiente y hoy evidente; decía: “no hay alternativa, o te aclimatas o te aclimueres”, para evidenciar que ya entonces la necesidad de adaptación a los cambios que se empezaban a producir, se estaba convirtiendo en imprescindible para la continuidad de las empresas y para la permanencia de las personas en las mismas. Entonces sonaba casi a premonición; hoy es una evidencia incluso más brusca: no solo tenemos que aclimatarnos, sino incluso que anticiparnos a los cambios que se apuntan constantemente.

Y en esa aclimatación de las personas tiene una responsabilidad especial el área de Personas de las compañías en tanto que responsable por parte de la empresa del diseño y desarrollo de planes de formación que faciliten la adaptación de la plantilla a los tiempos que siempre son nuevos, y el área de Organización en su función de responsable del diseño de los puestos de trabajo de la empresa.

Algunos de los elementos que deberían considerarse siempre en ese diseño de puestos para que resulten verdaderamente eficaces y eficientes, son:

–       Identidad de la tarea: el puesto debería cubrir un proceso completo o una parte identificable del mismo, de manera que el empleado que lo desarrolla sepa siempre cuál es su aportación a la empresa, el valor que aporta su trabajo.

–       Significado de la tarea: cuando por razones de eficiencia o de otro tipo no sea posible esa cobertura del proceso completo, es aún más importante que el empleado entienda perfectamente donde encaja su trabajo dentro de la empresa, por qué es importante que lo haga, y que lo haga muy bien. En este punto, quiero recordar otra anécdota que me contaba otro buen amigo, Miguel, sobre un señor que estaba trabajando en una cantera, cuando pasó otro que le preguntó con una cierta sorna, “¿qué, picando piedra?”, a lo que el primero contestó “no, estoy preparando la materia prima imprescindible para construir la catedral de la ciudad”.

La motivación, el interés, la productividad del trabajador, sin duda, era muy elevada porque era plenamente consciente de la importancia de su trabajo, pese a que algunos pudieran considerarlo de escasa cualificación.

–       Retroalimentación: la persona debe conocer siempre las consecuencias de su actuación, lo que le impulsará a mejorar continuamente su desempeño.

En estas condiciones, el empleado estará en condiciones y motivado para mejorar su aportación y contribuir, por tanto, a aportar valor adicional al proyecto común que debe ser la empresa, máxime si se desarrolla en el seno de una cultura, de unos valores que favorezcan la colaboración, el trabajo en equipo, la transparencia, …, pero de esto hablaré en un próximo post.



Author: Francisco
Colaborador del Círculo de Economía de Alicante.

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