Reflexión 22.12.11

Hoy he saboreado el café de forma especial.

Me ha parecido que lo compartía con cientos, miles de empresarios y empresarias que en diferentes momentos de su trayectoria se han enfrentado en solitario a decisiones estratégicas complicadas. En el inicio de su proyecto, en la defensa de sus ideas, en los momentos de crecimiento, de crisis, de éxito, de alegrías o de tristezas. Pero también me ha parecido compartirlo con todos cuantos dirigen la empresa más importante del mundo “Yo, S.A.”. Da igual si somos empresarios o trabajadores; todos dirigimos una vida y debemos intentar que sea lo mas sostenible posible, fidelizar y ser fidelizados, y si es posible, divertirnos mientras dure.

He creído recordar viejos consejos de amigos y familiares. Rodéate de un buen equipo de gente en la que puedas delegar, me decían, recuerda que no eres un superhéroe, sino solamente un empresario. Busca a gente optimista sin tener en cuenta la edad que tenga; gente creativa que se ilusione con el proyecto y que sepa ilusionar a propios y extraños. Respeta a tus socios; confía en los buenos proveedores y págales cómo y cuánto se merecen. Crea equipos de trabajo, que sean ellos los que se fidelicen y se ocupen de fidelizar a los clientes. Interactúa con la sociedad que te permite desarrollar tu empresa. Habla, comunica, cuenta, colabora en proyectos con la sociedad. Crea, innova, permanece atento a los constantes cambios y preocupaciones que tiene nuestra sociedad, pero sobre todo recuerda: vive, vive con los tuyos y deja vivir a los demás.”

Del libro “El Primer Café de la Mañana, reflexiones de un empresario”, de Francisco Martín Frías.



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