Reflexión 2.01.2012

Si el directivo consigue los objetivos de la empresa a costa de imposiciones, controles, amenazas, gritos, presiones …, su gente estará esperando su alejamiento para disminuir el ritmo. Será una especie de venganza por el comportamiento despótico del jefe.

Esta actitud se refleja enseguida en las Cuentas de Explotación y cuesta luego atajar las raíces del problema, porque hay que recuperar la voluntad de los empleados. Y eso es tan difícil o más que volver a atraer a un cliente que se alejó desencantado.

(Javier Fernández Aguado, en el libro “Liderar. 1.000 Consejos para un Directivo”)



Deja una respuesta